
El cielo de Madrid
tiene un atardecer que nos atrapa,
que oculta los perfiles
y tiñe de silencio malva y rosa
el horizonte lejano e imposible.
El ocaso no sabe de retrasos,
de esperas, de demoras...
Es siempre puntual
y no falta a su cita, insobornable.
El cielo de Madrid, cuando anochece,
desdibuja los límites posibles,
y busca la nostalgia
de las manos vacías,
y de las soledades encontradas.
tiene un atardecer que nos atrapa,
que oculta los perfiles
y tiñe de silencio malva y rosa
el horizonte lejano e imposible.
El ocaso no sabe de retrasos,
de esperas, de demoras...
Es siempre puntual
y no falta a su cita, insobornable.
El cielo de Madrid, cuando anochece,
desdibuja los límites posibles,
y busca la nostalgia
de las manos vacías,
y de las soledades encontradas.
84 comentarios:
¿A que parece que estaba esperándote? A lo mejor sí, fíjate. El cielo de Madrid acaba de entrar en mi casa, lo he visto leyéndote. De verdad, Marisa, que tus poemas son imprescindibles.
Besos.
Pues Sevilla y Madrid hermanan sus cielos... Gracias amigo madrugador. No sabes cuánto bien me hacen tus siempre generosos comentarios. Besos que te llenen de alegría en este día que aquí se levanta nublado.
Llego, Marisa, con la conocida hora de menos de estas islas. Y quedo de nuevo admirada. Qué bello cielo, ese de ocasos puntuales, en el que las manos vacías se añoran. Qué real.
Un abrazo desde el orgullo de conocerte.
Y besos.
Pues el orgullo y el placer es mutuo. Los atardeceres os recuerdan los ciclos de la vida y nos regalan un instante de suprema belleza. Un abrazo muy fuerte
En realidad, el mar de Madrid es su cielo.
¿Por dónde habríamos de navegar si no?
Un beso.
Codorníu
Pues es verdad Pepe, por eso lo pintaron Velázquez y Goya, y en él nos refugiams cuando necesitamos que nos arrulle el mar.
Un abrazo muy grande mi queridísimo amigo.
Decien los arabes, de Madrid el cielo, los madrileños como siempre muy chulos, dijeron de Madrid al cielo, como tus poemas, me gustaria vivir en esa ciudad que describes y peder mis ojos en esa esfera azul en ocaso.
Un Beso escritora de versos.
Poeta, poeta, poeta...
El cielo de Madrid, merece esos versos pero ¿sería igual el cielo de Madrid sin esos versos?
Un beso.
Tengo en mi blog una foto titulada ¨De Madrid el cielo¨, no sé si la has visto, que le viene como anillo al dedo a tu maravilloso poema. Magnífico poema que me hace sentir sin estar allí, ese estupendo momento, como son los atardeceres de Madrid. Besos.
Cada verso es una pincelada que permite a la mente de quien los lee entrar y permeabilizarse con las sensaciones y colores que describes.
¡Tu poesía tiene un resplandor que me atrapa!... en la libertad de todo lo imaginablemente posible en las escenas que describes.
Abrazos.
Edu el cielo de Madrid nos acoge aunque algunos se empeñen en llenarlo de humo. Sus atardeceres cuando viajamos por la carretera o miramos la ciudad desde lo alto son espetaculares, o al menos a mí me lo parecen. Un beso.
Mi queridísimo Miguel Ángel seguro que sí...pero que tú me lo digas me llena de orgullo y alegría. Un beso enorme, enorme, enorme.
La palabra invisible, la he visto, es preciosa...Gracias por recordármelo. Un abrazo.
"El cielo de Madrid, cuando anochece,
desdibuja los límites posibles,
y busca la nostalgia
de las manos vacías,"
Me has recordado el desamparado que me hacen percibir, algunas calles de Madrid...
Saludos
¡Qué acertada descripción de aquel cielo que tan bien recuerdo! Y qué mejor que tus palabras para recordarlo más allá de la mera imagen.
Buen fin de semana, Marisa.
Ay de las mezquindades de las grandes ciudades...siempre poniéndole sombras al oro de la espiga.
Nostalgia, Marisa, en tu hermosa poesía.
Un beso de tu amigo el REL
El cielo siempre es bello, aunque este gris, empañado o velado.
Siempre nos permite mirarlo, ver deseos e ilusiones, nos da ese respiro necesario.
Bello cielo, bellas letras.
Abrazo
Es verdad, Madrid a veces puede ser una ciudad hostil y que nos deja desamparados.¡Pero tiene un hrizonte tan bello cuando anochece! Un abrazo
Tracy,me alegra que te haya servido para recordar. Un beso guapa
Roberto, todavía hay lugares privilegiados desde los que se puede ver el verdadero horizonte, lejos del hormigón y el asfalto...Cada vez quedan menos. Un enorme abrazo.
July, gracias por tus palabras. porcierto, tengo que mandarte lo que me pides pero necesito tiempo así que en unos días te envío cómo hacerlo. Besos
El cielo de Madrid... La primera vez que lo vi yo era muy niña y había ido a Madrid con mi madre por un cambio de aires que me recetó el médico. (¡Lo que sabían los médicos de entonces!) Es muy borroso mi recuerdo de los días, en cambio, el de las noches es diáfano y fragante. Imagínate que tienes ocho años y es agosto. Imagínate que tienes un enjambre de primos de tu edad y un jardín inmenso, con plantas y árboles, lleno de grillos, lleno de flores. Después de cenar, los mayores se quedaban durante horas en el comedor, bebiendo café y fumando mientras charlaban, olvidados de la chiquillería, y la chiquillería, al fin rendida de tanto correr y gritar, se tumbaba en la yerba para contar estrellas. No sé si el resto de los chavales lo hacía tan sólo por continuar jugando, pero yo estaba fascinada, porque donde yo vivo no se ven las estrellas, o se ven muy pocas y muy difusas. El cielo suele ser una especie de guano que todo se lo traga.
Tal cual, Marisa, tal cual. Podría parecer una bucólica estampa, irreal, literatura tipo casa de la pradera, pero así ocurrió y precisamente por eso lo recuerdo tan fielmente. Es mi pequeño tesoro...
Siempre he huido de Madrid, será porque yo siempre he sido un "triste hombre de provincias", será por ello que he renunciado a muchas cosas por mantenerme al lado del salitre de esta costa, de la lluvia y del verde.
Siempre que llego a Madrid (la mayoría por carretera), y veo la silueta de la ciudad despertando desde Guadarrama... siento la tristeza de los exiliados, pero creo que nunca más volveré a ver Madrid igual tras leer tus versos.
Qué suerte tiene Madrid de recibir tan bonito regalo.
Un fuerte y "provincial" abrazo.
precioso poema sobre el cielo indescriptible de madrid, que me translada a otros cielos...
besos
Describes de una forma el cielo de Madrid, que me hace amar mi ciudad.
Hace un tiempo hice una foto del mismo lugar que esa acuarela, era un cielo mañanero, pero estaba igual de precioso.
...soledades encontradas.
Un beso, Marisa.
vale, me gustaria ver el cielo de madrid y leer vuestro poema, seria precioso, por le momento me conformo con los deliciosos versos :)
un beso y miles de abrazos vale
Mertxe, me encanta tu anécdota. La vida, aunque lo neguemos, tiene muchos momentos bucólicos, más de los que creemos. Lo que pasa es que sólo nos damos cuenta cuando lo recordamos, no cuando lo vivimos. Si lo recuerdas con esa intensidad es porque merecía la pena recordarlo. Un abrazo muy grande queridísima amiga.
Borromín, el cielo e tu tierra es maravilloso: sus costas, su azul, su verde, sus bosques. En fin que cada paisaje rivaliza con otros en belleza, porque los paisajes existen en tanto nos proyectamos en ellos y forman parte de lo que somos y de nuestras vivencias. Un beso, amigo "de provincias"...
Irene, como he dicho ya, cuando miramos lo que nos rodea y nos proyectamos en ello todo se reviste de belleza. Un beso guapa.
Luzzy la belleza está en todas partes donde una mirada quiera rescatarla. Besos grandes.
Poeta, que coincidencia, después de leerte, el cielo de México se puso como el de Madrid!
Hermoso poema, Marisa. Me encanta tu capacidad para captar los momentos, las sensaciones. Al leer tus poemas siento estar viendo un cuadro impresionista. Magnífica pincelada que me transmite lo efímero y al mismo tiempo lo bello y lo triste de un atardecer.
Enhorabuena.
Guardo de todos mis viajes a Madrid que, ahora me doy cuenta, han sido muchos, un recuerdo precioso, cuando no relacionado con la luz, relacionado con los amigos o con las noches, o con ... tantas cosas. De un modo muy distinto al de Mertxe, pero sí, siempre he sido feliz en Madrid. Gracias por recordárnoslo, Marisa, bonita.
Un maravilloso poema, Marisa. Yo también le tengo un especial cariño a Madrid y a ese cielo tan límpido.
Si te pasas por mi blog encontrarás una sorpresa.
Un beso.
Juanjes los cielos se hermanan, si te lo digo yo...la poesía une y hermana. Un abrazo a ti y a tu cielo.
Noa muchas gracias, guapa. Es efímero pero te queda el consuelo de cada día acudirá a la cita, sólo hay que esperarlo. Un abrazo.
Bel espero que haya muchos más viajes y que disfrutes igualmente de este atardecer y estos perfiles. Un abrazo corazón.
Ricardo muchas gracias, lo recogeré encantada. Un abrazo
He estado solamente tres veces en Madrid, las tres veces en Septiembre, y en ese tiempo los días ya son más cortos.
Siempre he oido hablar de los atardeceres de Madrid.
Lo describes también que yo lo disfruto contigo.
Un beso mi dulce Marisa.
Pues si vuelves espero poderlos disfrutar alguna vez contigo. Un beso guapetona.
Muxas Gracias Marisa, no te estreses ni preokupes. Gracias :)
Marisa: Al contrario, es un placer que alguien con tanto talento como tú, me visite. Ya desde antes que me siguieras, yo te sigo...es un placer que ahora seamos mutuas seguidoras.
Saludos madrileños.
El atardecer de Madrid era más bonito desde la sierra madrileña en que me encuentro el fin de semana que desde ese espacio contaminado y grisáceo del sábado.
Pero tu poema es luminoso y exacto en su expresión impresionista. Allí se encuentra, ciertamente, el difuminado de los límites, la nostalgia de las manos vacías y de las soledades encontradas.
Besos.
Yo recuerdo cielos abovedados de polución, renegridos de uso, embrumados por el vaho de tanta respìración... Siento poner la nota discordante. Sin embargo diré que me gusta Madrid, su suelo, el empedrado del Madrid antiguo, La Latina y la plaza del dos de mayo, La Caba alta y baja (matritus, Berlin Cabaret) etc, aunque cuando pasan unos días estoy deseando volverme.
Esto que te cuento es real: Me dijo un taxista cuando me recogió en mi hotel de Velazquez camino del aeropuerto. ¿Usted no es de aquí verdad? Imaginé me delataba el acento, y al negarlo, él me contestó. Los de aquí no se ríen de la forma que usted lo hace.
Bueno es sólo una historia y seguro que el taxista estaba algo fastiado.
Un fuerte abrazo Marisa y una despedida a medias.
Te tengo algo descuidada, pero es que estas semanas han habido cambios importantes, (para mejor, o eso espero: comienzo a dar clase en la Faculta de Derecho) que me van a obligar a distribuir nuevamente mis horas de recreo (ya sabes la etenerna teoría de los opuestos OTIUM/NEGOTIUM)) con lo que no sé si voy a poder mantener mi página o tendré que posponerla para el verano.
Como verás sólo me despido de ti, mi solitaria visita (aunque pensandolo mejor algo tendré que colgar como despedida). De Oscar lo haré personalmente. No obstante, no cejo en mi empeño de mandarte lo único que he comenzado y terminado en mi vida: UDRÍ. Hablaré con OSCAR para mandárselo a él, y si te tiene localizada, que te lo haga llegar de alguna forma.
Un fuerte abrazo de nuevo.
Pepe
July en eso quedamos.;)
Xénit, seguiremos en contacto. Un abrazo y gracias por tus generosas palabras.
Pues sí Madrid es una ciudad de contrastes, y la sierra es el mejor lugar para ver anochecer, esa sierra de madrid tan bella...
Un beso
Pepe, yo también te he descuidado pero sabes que me gusta leerte el fin de semana, tranquilamente, paladeando el texto. Mándame al correo tus escritos porque me hará mucha ilusión. (marisadelapf@yahoo.es)
Por mucho trabajo que tengas no lo dejes del todo, no desperdicies tu talento y tu mundo interior. Un beso enorme y mucha suerte en lo que emprendas
Es cierto, ese atardecer tiene algo especial. Nos recuerda día tras día su supremacía incuestionable, su belleza imponderable contra nuestra finitud, nuestras prisas, nuestra mezquindad...
me encanta tu poesía, te lo digo una y mil veces
Bello cielo el que nos dibujas.
Guardo el cielo del último Madrid
en el horizonte de mis pupilas,
entre la cruda realidad de Bacon
y todas las sombras.
Un beso
PS: Me fascina Madrid, acabo de regresar y ya estoy planeando volver.
Gracias Roberto por tus palabras tan generosas y tu presencia entre mis versos. un abrazo
Noray gracias por dejarme siempre tus versos y tu huella. Besos
Marisa,me ecanta ese cielo de Madrid que evocas, algún dia tal vez, buscaré esa nostálgia solitaria. No conozco Madridpara mi desgracia.
Un abrazo en una futura Purtade Alcala.
Sergio Astorga
Amiga Marisa, no sé si el cielo de Madrid es como lo describes pero lo que sí es cierto es que dan ganas de irse a Madrid a contemplar ese cielo.
Está claro que el entorno que nos rodea, se viste de lujo cuando los poetas fijan en él su mirada.
Un abrazo Marisa, un placer de nuevo visitarte.
Maria
Cielo de Madrid más Marisa, igual a hermosísimo poema.
Cariños. Soco
Y de repente me has trasladado a Madrid y me ha atrapado ese cielo de silencios malva y rosa... y me ha atrapado tu poesía mágica y envolvente.
Siempre me dejas en suspensión... flotando :) y es una delicia.
Besazos
P.E. He suprimido el comentario anterior. El teclado me había jugado una mala pasada que hacía daño en los ojos... más besazos!
Sergio, seguro que tú has visto puestas de sol maravillosas en todos esos sitios donde has varado, ¿eh? pero es cierto que cuando miramos con los ojos de las vivencias el paisaje ya no es lo mismo. Un beso
María cualquier cielo es hermoso si se ve con los ojos de la emoción. A mí me gusta este cielo de mi infancia y de mi vida, bajo el que tantas cosas me han pasado. Pero lo cierto es que todos me emocionan.Si sabemos buscar la belleza ella acude a la llamada. Un beso guapa.
Soco gracias...Viniedo de ti e todo un piropo, corazón.
Muchas gracias por la ivitación, poetas anónimos. Me pasaré en cuanto pueda.
Luisa me alegra que te vengas a este cielo de la mano de mis versos. Gracias por estar aquí, guapetona.
Todos los cielos nos atrapan, Marisa, y algunas veces hasta nos aplastan...
Un fuerte abrazo
MArian
Es verdad Marian, a veces nos aplastan o nos dejamos aplastar.Un abrazo, poeta.
Que bella descripción de nuestra Capital.
Un abrazo y gracias por tus buenos deseos, lo pase bueno siiii
Querida Marisa:
Quizá no me expresé bien. No son sólo rosas, se trata del premio "palabras como rosas".
Si te apetece, es para dárselo a otras siete personas (pero no quiero ponerte en un compromiso)y si quieres hacerlo con la foto oficial, la tengo enlazada en mi entrada en el nombre del premio.
Un beso enorme.
¡Acabo de ver que ya lo tenías! Claro que tú te mereces todos los premios, y repetidos.
Otro beso enorme.
Bel, como ya lo tenía he pensado en quedarme tus preciosas rosas si no te importa y guardarlas como un presente. Viniendo de tí, las rosas y las amapolas son siempre bienvenidas a esta casa.
Marian me alegra que hayas disfrutado de tu viaje. Un abrazo y gracias por venir.
Claro que sí. Es todo un honor para mí.
Más besos.
Madrid guarda tantos secretos :)
Tienes razón Iona. Gracias y bienvenida.
Pues es cierto Marisa. El cielo de Madrid es insobornable y cada anochecer me encuentro con él. Nunca falta a nuestra cita. Y yo, espero no faltar nunca a la que tengo con tus poemas. A veces me retraso, yo no soy como el ocaso, pero te tengo presente.
Gracias por todas tus palabras. Un día de éstos volveremos a encontrarnos bajo ese cielo.
Un beso.
Mi Carmen, tú nunca llegas tarde. Llegas, que es lo importante y lo que me reconforta.El aliento de los que venís a leer es siempre un estímulo para continuar, y el tuyo es imprescindible. Un enorme abrazo mi querida amiga.
"...desdibuja los límites posibles..."
Es un verso exacto.
Te visito menos de lo que me gustaría, pero siempre que lo hago me llevo algo conmigo.
Gracias.
Laura
Laura, bienvenida y muchas gracias.Pasaré por tu rincón en cuanto pueda. Un abrazo
El cielo de Madrid nunca lo he visto, pero hoy por primera vez me has dado una pincelada de ese cielo que tu ves. Pero lo podria comparar con un atardecer en Madrid que poso en mi cabeza y que tengo escrito por ahi...como el encuentro de "Berta" y "Ricard" en aquel piano-bar...
Besitos
Marta en cuánto lo veaslo fotografiarás y será un lujo recrearnos en tu obra, seguro...Besos
Un dia querida, no muy lejano.. voy a mirar el cielo d madris.. y espero que ese dia, el atardecer, no sea como yo de impuntual :D
Tengo ganas de volver a Madrid y perderme entre rayuelas en la Plaza Mayor, de noche; sentarme bajo una farola y darle la espalda al rey, coger a la maga de la mano y acompañarla mientras busca sin buscar a Oliveira.
Tengo ganas de Madrid, pero como Barcelona nada eh? Escolti! jaja
No eres impuntual , corazón, llegas y dejas tu huella...¿Te parece poco? Un abrazo.
Bueno guapo es que barcelona es una ciudad maravillosa con ese mar y ese barrio gótico y esa rambla...En fin es que es un placer salir por el mundo y ver muchos, pero que muchos atardeceres...un beso guapo.
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