miércoles, 9 de marzo de 2011

Esperanza y memoria.

No creo en el presente:
demasiado fugaz, improvisado.
El pasado me aloja y me cobija,
es un lugar sagrado
donde habitan por siempre los recuerdos.
Acudimos a él y no nos falla.
Siempre está ahí, guardando sus tesoros.
También sueño el futuro,
arco tendido al viento
en el que proyectar una esperanza.
El pasado es memoria inagotable,
el futuro es promesa...
Pero el presente, para mí, no es nada.
-------
Venía a decir el maestro Jose Hierro algo así como  que somos lo que recordamos y lo que soñamos, pasado y futuro, memoria y esperanza. Para mí  la poesía se nutre de estos dos alimentos: los recuerdos y los sueños, las vivencias y los proyectos, las cicatrices y los huecos que esperan ser llenados.

18 comentarios:

El Éxodo dijo...

Yo tampoco quiero creer en el presente. Pero el muy puñetero insiste en ser ese punto en el cual, presente y futuro, hala de mí en direcciones opuestas, amenazando desmembrarme. Quizá la poesía haga el papel de puntos de sutura para las desgarraduras. Quizás.

Besos.

Ps. Esto me ha inspirao. Si tengo ánimos, te plagio un poco.

Noray dijo...

¿Todo en Él es presente:
el futuro, el pasado?
Lo que será y ha sido
¿es actual en sus manos?
¿A un tiempo toca
la semilla y el árbol?
¿En el brote ve el tronco
talado y abrasado?
Nos contempla y ¿tan solo
puede llorar, llorarnos?
¿Nos tiene ya en su gloria?
¿Nos tiene condenados?
¿Ve en nuestros pobres huesos
el alba y el ocaso?
¿No puede detenernos
ni puede apresurarnos?
¿Llora por lo que tiene
que pasar (y ha pasado)?
¿Llora por lo que ha sido
(por lo que aún no ha llegado)?
¿Nos arranca del tiempo
para que no suframos
nosotros, sus heridas
criaturas, esclavos
sombríos? ¿Nos ve ciegos
y no puede guiarnos?


La sombra, JOSÉ HIERRO


Un beso.

Marisa Peña dijo...

Gracias a los dos, rafa, Noray...(Qué belleza ese poema de la sombra)
El poema de José hierro que siempre martillea mi cabeza es éste

"Imaginar y recordar...
Hay un momento que no es mío,
no sé si en el pasado, en el futuro,
si en lo imposible...
Y lo acaricio, lo hago
presente, ardiente, con la poesía.

No sé si lo recuerdo o lo imagino.
(Imaginar y recordar me llenan
el instante vacío.) "

El Santi dijo...

Y el arte tan difícil de trabajar el presente para que se vuelva un buen pasado.

Marisa Peña dijo...

Así es mi queridísimo amigo, así es...

Leonel dijo...

Comparto muchas de las reflexiones que nos dejas con tus versos, Marisa, pero creo que a veces, la vida, te obliga a vivir el presente, el día a día, y entonces le das otro valor.
Pero tus versos tienen un valor más allá de los puntos de vista, porque arranca reflexiones con su profundidad y eso es mucho.
Un abrazo fuerte.
Leo

Marisa Peña dijo...

"hoy se está yendo sin parar un punto" decía el gran Quevedo. El "tempus fugit" siempre es abordable desde muchas perspectivas.lo maravilloso es compartirlas y saberse acompañado en la congoja que, a veces, supone reflexionar sobre el tiempo y sus trampas.Un abrazo enorme querido amigo.

Carlos dijo...

Es válida tu postura, pero el presente es este momento en el que estamos vivos, atesorando los recuerdos del ayer, e hilvalando los proyectos que habrán de venir.

En el prsente se unifica la nostalgia y el deseo. (creo)

Un beso.

Fernando dijo...

remonta el pájaro el vuelo
y aunque sepa la razón de la noche
siempre deja entre sus alas
la fría sensación de lo perdido.

besos

Arruillo dijo...

Hola Marisa
Has tocado un tema de gran calado con tus versos. ¿Quién no se ha preguntado sobre ese pasado, presente y futuro que constantemente nos martillea? No es facil saber cual es el camino adecuado, por eso reflexionamos y nos hacemos preguntas.
A mí si me parece importante el presente,el carpe diem, el agarrarse a ese clavo ardiendo que nos hace seguir en la brecha. ¿Miro hacía atrás?, es imposible no hacerlo, ¿hacia adelante?, prefiero el día a día bien cuidado.
Y ahí seguimos.
Besos

eloy dijo...

Somos el tiempo que nos queda, decía un verso de Caballero Bonald

Inspirado en él escribí un poema con ese título que dice así:

Los cuerpos, cómplices, se entrelazan,
utilizan sus múltiples estrategias,
simulacros, al fin, carne entregada
que ignora la verdad de lo que somos.

Somos el tiempo que nos queda.

¡Cuántas las noches sin sueño!
amanecer, repetición, recuerdos,
letanía de lágrimas en la lluvia,
miramos adelante en las cornisas.

Somos el tiempo que nos queda.

El aroma humilde de la tierra
cuando empieza a llover, el beso
aquel, las celdas de la memoria
un futuro fugaz, inconjugado.

Somos el tiempo que nos queda.

Los relojes se deshojan en galaxias
infinitas creadas en segundos,
las distancias incorporan un enigma
que nos mira desde atrás con alma fiera.

Somos el tiempo que nos queda.

Si el pasado es una apuesta cartesiana
bajaremos las persianas del olvido,
somos y seremos siempre sombras
senda que la lluvia acompaña con sus pétalos.

Somos el tiempo que nos queda.

Nos queda el tiempo y lo que somos,
quedan la palabra y las acciones,
el amor que nos amó y que , tal vez,
amamos a destiempo y sin permiso.


Lo que tú dices es lo que alimenta la poesía, pero al final hay que mirar adelante y reconocer lo que el tiempo ha hecho en nosotros, en lo que somos, pero aunque el pasado nos construye, somos, el tiempo que nos queda.
Como siempre, un placer leerte. Besos
eloy

carmen jiménez dijo...

Sin presente no existiría pasado que recordar ni futuro que soñar.
Mientras haya presente habrá poesía tan maravillosa como ésta tuya.
Un beso dese este presente con un poco menos de sueños y más recuerdos cada día.

Rossina dijo...

coincido con Ud. Coincido también mucho con Santi.
Al ayer no nos lo quita más que el propio olvido. El presente efímero confunde. Es tal vez más fácil de entender convertido en inminente pasado.

LA PALABRA INVISIBLE dijo...

Bonito poema en el presente del pasado y del futuro...

Un saludo

Adolfo Payés dijo...

El arte lo es todo.. pero cuesta muchas veces..

Espero pases un fin de semana de los mejores.. suerte en todo




Ante la majestuosa pulcritud de tu presencia

Confieso que soy el cielo
El sol,
Las nubes amamantando el tiempo

Confieso que las estrellas
Las dibuje con mis sueños
Iluminando el firmamento de mis sentimientos

Que tus cabellos
Los acaricie palpitando mis deseos,
Y que tu cuerpo
Lo transite coloreando mis pasiones
Elocuentes del que ama

Confieso que no soy nada
Ni nadie en este mundo
Ante la majestuosa pulcritud de tu presencia
Mujer,
No soy el que confisca tus besos
Ni el que marchita tu alma
En añicos de penas,
Soy,
El que respeta tu nombre
Pintado
En el firmamento beso del te quiero

Confieso
Que soy
El que emancipa la palabra
Convirtiéndola en caricia mutilada de ternura,
Mujer eres luz
Embarazo creador de lo eterno
De lo infinito
Mezclado con el esperma
Quietud erótica de mi cuerpo
Ante la belleza emblemática de tu movimiento
Vida

Adolfo Payés.


Con todo mi respeto y admiración ara la Mujer en estas fechas y el mes de Marzo..


Un abrazo
Saludos fraternos...

July dijo...

El problema es cuando el pasado nos atormenta, y el futuro esta oscuro.

Me gusto :)

bezzz

Laura Gómez Recas dijo...

Hecho para recapacitar.
Puede que seamos la suma de lo vivido y que nos vayamos restando al vivir.
Tengo un poema que roza esa idea. Y tú me lo has recordado.
Pero... el presente, es lo único que tenemos para modelar. Es el tiempo en el que realmente nos hacemos.

** gracias, Noray, por ese poema de Hierro. :o)

Un beso;
Laura

Sabagg dijo...

Es que el presente viene tan rápido que se va fugaz, y no da tiempo a encender el hogar.

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