viernes, 9 de marzo de 2012

Contemplación

No siempre el cielo nos resguarda
de una sentencia inapelable.
A veces es él mismo la condena:
mirarlo y no entender,
no aceptar ese oscuro desafío,
no tener fuerzas(no querer tenerlas),
no poder retomar ese sendero
que nos devuelve al punto de partida.
No siempre el cielo es la respuesta,
es en sí mismo una pregunta
que nos devuelve a las raíces…
aunque una parte oculta de nosotros
ha de negarse siempre a regresar.

8 comentarios:

carmen jiménez dijo...

Hoy estreno este apartado de comentarios con la seguridad de haber leído uno de esos poemas nacidos de las entrañas mismas. Visceral y poético al tanto por ciento exacto de lo que siempre nos deja tu poesía.
Un honor.
Un beso.

Seroma dijo...

nuestras partes ocultas son las mas temidas...

Maria Luisa dijo...

Mi dulce Marisa, hoy día 11 de marzo, una fecha llena de recuerdos, no hay nada mejor que leerte y releerte.

Bella poesía como siempre.
Un besico

Arruillo dijo...

Ay, ese bendito cielo ¡cuantos sufrimientos nos aflige!
¡Cómo se echa en falta tu verso!
Un beso, Marisa

Arruillo dijo...

Ay, ese bendito cielo ¡cuantos sufrimientos nos aflige!
¡Cómo se echa en falta tu verso!
Un beso, Marisa

francisco dijo...

No tener fuerzas, no querer tenerlas. Me quedo con este verso. Elegir la debilidad. Y desde ella, sentirte unido a todo lo débil, a todo lo incompleto, todo lo que tiene sed y hambre del otro.

Marisa Peña dijo...

gracias a todos, de corazón, por seguir viniendo y dejar aquí vuestras palabras...

Carlos Regalado dijo...

Hola Marisa Peña, precioso poema este que , con tu permisom , publico en Realidade Cero, espero que te guste la idea:

No siempre el cielo nos resguarda

http://www.realidadecero.com/2014/06/no-siempre-el-cielo-nos-resguarda.html

Un saludo

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