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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Momentos para recordar.

Recitando en los Diablos Azules con mi querido amigo y excelente poeta Miguel Ángel Yusta

Presentando la antología poética Indignhadas en Libertad,8

Momentos previos al recital  organizado por la poeta Rosa Silverio   (una de las mejores voces de la poesía hispanoamericana actual, premio nacional de poesía de la república Dominicana, y una de esas amigas que una agradece cada día tener,) en Diablos Azules

Recitando en Odisea rodeada de la mejor compañía que se puede esperar.los amigos incondicionales y los lectores generosos.
Gracias a todos los buenos amigos que  han hecho posibles tantos increíbles momentos, de esos que merecen ser recordados tantas veces como nos permita la memoria.

jueves, 11 de febrero de 2010

Gratitud y memoria.


Mis muy queridos amigos: GRACIAS por vuestra acogida. Un libro es siempre un pequeño retazo de vida, un pedazo de nosotros mismos que, temblando, dejamos en el mundo, con miedo, con incertidumbre, pero con ilusión y esperanza. Y cuando digo esperanza no me refiero a nada crematístico (no me cansaré nunca de decir que toda mi obra se puede bajar gratuitamente), sino a la ilusión de perdurar en aquellos que nos comprenden y nos amparan, que nos llevan a su casa y hacen suyos nuestros versos. Yo sé que nada nuevo aporto al panorama literario español (menuda responsabilidad, ¡dios me libre!). Tan sólo dejo mi semilla humilde para que crezca en la tierra fértil de los que se conmueven con mis textos y, por obra y gracia de la empatía, se identifican con ellos y se sienten cómodos leyéndome.
Que nadie se mueva a engaños (aunque sé que los que me leéis desde siempre no lo hacéis): no soy nada ambiciosa. No me mueven la envidia, ni la soberbia, ni la falsa adulación. Creo que hay sitio para todos, y que todo el mundo tiene derecho a encontrar su lugar en el mundo. El mío es la poesía, le pese a quien le pese.
He pasado toda mi vida rodeada de personas autodidactas, autogestionarias y muy vinculadas a la cultura y a la literatura digamos "marginal": revistas prohibidas, pasquines hechos a mano en las cárceles franquistas y ediciones clandestinas cosidas a mano por mi padre y mi abuelo. Gratitud y memoria, eso es lo que me enseñaron mis mayores, esos son mis principios inamovibles. Con eso sólo quiero aclarar que respeto los cauces que cada uno escoge o encuentra para dar a conocer su obra. Porque eso es lo que realmente importa: la palabra. Mi nombre, lo que yo soy, no es importante: importa que alguno de mis poemas o mis prosas le sirvan a alguien en algún momento o en algún lugar.Somos lo que leemos, lo que escribimos, lo que nos conmueve y lo que nos repugna.
Estos poemas son mis pedazos, gracias por recogerlos, gracias por acogerlos, ahora y siempre.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Despidiendo al 2009


Agradecer supone reconocer al otro, hacerle ver que sabemos que está ahí y que valoramos sus gestos. Por eso no quiero dejar pasar ni un solo día más sin decir, a todos los que se lo merecen, gracias.
Gracias a Ana Martín (anacrus) por ser de las primeras, por su aliento en esta aventura llena de sinsabores y de momentos inolvidables.
A Marta M. López, que me recibió siempre con los brazos abiertos y ha llenado mi vida de libros y microrrelatos.
A Carmen Jiménez, amiga, lectora, compañera de letras y de dudas.Por los cafés compartidos en mañanas de invierno y emociones.
A Borromín, que acompañó mis primeros poemas, tan solitarios y siempre supo transmitirme su afecto.
A mis uruguayos, empezando por Santi ( que tanto, tanto me ha ayudado y que ha visto crecer mis versos como flores tímidas que se fueron abriendo al mundo), siguiendo por la Flaca ( siempre certera y afectuosa en sus comentarios) , Yonky y terminando por Bea ( cuya presencia entre mis versos deja un aroma a jazmín y un aliento cálido).
A mis incondicionales argentinos: Alejandro Lunadei ( compañero de profesión, amigo del alma, comentarista sin igual de mis textos y magnífico escritor), Roberto Esmoris Lara(poeta, hombre sabio y afectuoso) y mi preciosa Susana, que en su cueva desvela hiwstorias de mujeres y es siempre una lectora generosa y lúcida.
A Sergio Astorga, poeta y pintor, que acompaña mis letras y me anima a seguir.
A Jaud(Alexander) que desde que vino ha sido un compañero fiel y un afamado lector de mis humildes textos.
A Eduardo Andradas, poeta y compañero de memoria, que siempre me ha valorado y ha creído en mí, que me ha acompañado en los textos más dolorosos y más difíciles de escribir, y que me ha dado muchas alegrías desde que le conozco con su generosidad y su afecto.
A Bel M. , que desde que apareció ha llenado mi vida de amapolas y afecto, de buenos consejos y ánimos para continuar.
A Maria Luisa, mi maravillosa amiga maña, una abuela incansable y una “bloguera “llena de generosidad y cariño. Una mujer con coraje y ganas de vivir que ha sabido crecerse en el dolor.
A mis queridísimos Miguel Ángel Yusta (admirado poeta, amigo muy querido, que siempre me ha apoyado y animado en medio de las dudas y las zozobras) Fernando Sarría ( grandísimo poeta y excelente persona, que me ha regalado versos maravillosos en sus comentarios)Marta Navarro ( que me mencionó y me apoyó en mis escritos sobre la memoria)y Luisa Miñana ( una poeta magnífica y una mujer de las que no dejan indiferentes).
A Armando que me dio la oportunidad de dar voz a mis palabras.
A Juan Kalvellido, al que nunca le agradeceré lo suficiente su generosidad y su buen humor.
A Eusebio, que siempre ha sabido estar ahí.
A Jose Miguel Ridao, que me emociona y me hace sonreír a partes iguales y cuya presencia es siempre bienvenida.
A Octavio, al que últimamente echo de menos…
A Javier Sánchez Menéndez, por interesarse por mis versos y regalarnos textos memorables.
A Jose Luis Garrido, al que admiro y aprecio por sus letras y al que espero haber sabido transmitir ese aprecio y esa admiración.
A Isabel Barceló, por sus maravillosos comentarios y sus historias mágnificas de mujeres romanas.
A Popi, que ha sabido dejar un comentario cuando más lo necesitaba.
A Codorníu, por su apoyo, su afecto y su sintonía conmigo.
A Noray, amigo, poeta, compañero de profesión, lector incondidcional de mis versos y mis prosas, y generoso conmigo desde su primer comentario.
A Emilio, cuyos comentarios me han ayudado tantas veces…más de las que él se ha podido imaginar.
A Pizarr, mi “madre coraje” preferida, una mujer que me ha enseñado con su entereza y su palabra.
A Mertxe, merecedora como la que más de mi cariño, y con la que he tomado más de un café virtual con versos de por medio…
A Juanma, que desde que llegó se ha vuelto insustituible, y cuyos comentarios son oxígeno para mí.
A Izaskun que desde sus islas afortunadas arribó a mis versos y mis prosas.
A Ana, que desde su ventana abierta al mundo se compromete y desordena nuestra conciencia.
A Juan Antonio González Romano, que con sus señales de vida ha llenado mi mundo de poesía con sabor a sur y a mi niñez.
A Antonio Rivero Taravillo que sabe conjugar el fuego, la nieve y la poesía…
A Marian de la que siempre aprendo recursos y actividades de aula que ella , generosa, regala en su bitácora.
A Laura Gómez Recas, por su bella poesía y su capacidad de renacer de las cenizas.
A Mari Ángeles Fernán Gómez, por su generosidad, su compromiso y su afecto.
A Luisa Arellano, siempre afectuosa, siempre atenta y gran poeta.
A Tracy, que me hace sonreir siempre que viene.
A Terly, por sus palabras afectuosas y su constante presencia.
A Mariangardi, porque sé que valora lo que escribo.
A Pedro por participar con su texto de Max Aub, y por sus palabras de apoyo, que han llegado siempre cuando más falta me hacían.
A Ramón, por estar siempre ahí .
A Yolanda, por volver después de tanto tiempo de ausencia.
A Codorníu, por sus músicas y sus palabras.
A Fernando García, que viene a leerme desde su territorio enemigo.
A Oscar Santos al que le deseo un año mucho, mucho mejor.
A June, que me ha acompañado en muchos momentos.
A Elena, siempre afectuosa.
A Paloma, que ha venido hace poco pero a la que siento muy cercana.
A Gemma cuyos malabares me han enganchado plenamente.
A Fernando Jiménez Ontiveros, un gran hombre y un admirado poeta.
A mi admirado y querido Ybris, cuya lucidez tantos buenos momentos me ha dado.
A Irene, por tanto apoyo y cariño.
A Graciela, Arruillo, Francisco Cenamor, Francisco Aranguren, Adaev, María Varu,Jesús Aparicio, Impersonem, Cita, July y mi querida Soco que tantos y tan generoso comentarios me han regalado este año.
No sé qué nos deparará el 2010. Sólo sé que intentaré seguir aquí acompañada de todos los que quieran venir hasta mis palabras. Espero que seáis todo lo felices que podáis soportar, y que las oportunidades llamen muchas veces a vuestra puerta y no las dejéis pasar de largo.
Mentiría si no dijese que desearía seguir contando con vosotros, pero sé que la vida es un camino de senderos que se bifurcan. Aún así os agradezco todo lo que me habéis aportado y espero, de corazón, haberos aportado algo en este año que se deja morir…

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