"Hay cosas que el realismo no puede captar, que sólo son captadas por la poesía. Es una cuestión de lenguaje" Anaïs Nin
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sábado, 20 de abril de 2013
CELEBRACIÓN
Se abre paso la luz,crece la hierba,
todo en silencio,
sin aspaviento alguno,
se suceden los tiempos necesarios
para que brote al fin la vida plena.
Han llovido las últimas tristezas,
los últimos inviernos rezagados.
Recogemos los triunfos, las condenas.
Se abre paso el rumor
de un corazón hambriento
que reclama sus venas inocentes.
Todo es calma por fin,
cálida certidumbre
de lo que ha de pasar,
inevitablemente devenido.
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sábado, 22 de diciembre de 2012
Contrato
Acepto mi contrato con la vida,
los términos son siempre irrevocables:
yo respiro, habito entre mis límites,
me resguardo, si puedo, en las tormentas,
doy amor, lo recibo, me equivoco,
pido perdón, perdono,
y contemplo ,cuando se van las nieves,
los cerezos en flor...
Marisa peña. Últimas voluntades
jueves, 21 de julio de 2011
Cuando ya nada busque...
Cuando ya nada busque y nada espere,
lo habré encontrado todo.
Comprenderé el misterio de las cosas,
del humilde guijarro
y la estatua perfecta.
Descifraré el enigma
que hace que el árbol yerga
su tronco milenario
al cielo que le espera, indiferente;
y que el gusano esconda
su cuerpo diminuto
en la horadada tierra
buscando su calor y su cobijo.
Afirmaré que hay sitio para todos,
y sólo quien se acepta y se conforma,
consigue ser feliz;
que la vida consiste
en algunos paisajes
grabados en el alma para siempre,
en los buenos amigos
que deciden quedarse,
y en tener quien nos quiera,
tanto y de tal manera,
tan desde las raíces,
que venga a despedirnos
cuando llegue el final,
y la tierra irredenta y necesaria
nos reciba por fin en su regazo
y sintamos su peso, para siempre...
lo habré encontrado todo.
Comprenderé el misterio de las cosas,
del humilde guijarro
y la estatua perfecta.
Descifraré el enigma
que hace que el árbol yerga
su tronco milenario
al cielo que le espera, indiferente;
y que el gusano esconda
su cuerpo diminuto
en la horadada tierra
buscando su calor y su cobijo.
Afirmaré que hay sitio para todos,
y sólo quien se acepta y se conforma,
consigue ser feliz;
que la vida consiste
en algunos paisajes
grabados en el alma para siempre,
en los buenos amigos
que deciden quedarse,
y en tener quien nos quiera,
tanto y de tal manera,
tan desde las raíces,
que venga a despedirnos
cuando llegue el final,
y la tierra irredenta y necesaria
nos reciba por fin en su regazo
y sintamos su peso, para siempre...
domingo, 26 de junio de 2011
El tiempo que nos queda
"Somos el tiempo que nos queda"
J. M. Caballero Bonald.
Eso somos: el tiempo que nos queda,
el último latido detenido,
la palabra no dicha,
el desierto cruzado,
y la senda sin nombre
que dejamos atrás.
Somos el abandono, la intemperie,
las luces apagadas,
y las puertas, cerradas para siempre,
tras un adiós forjado en la costumbre.
Pero somos el tiempo que nos queda,
la voz que no se apaga,
la azada que aún golpea, sin rendirse,
el poema no escrito,
la ópera inacabada de Puccini,
la derrota asumida, masticada,
y aquello que nos queda por vivir
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sábado, 11 de junio de 2011
El pacto...
Yo sé bien lo que soy y lo que entrego
(a qué llamarse a engaños):
una piedra pequeña,
un humilde guijarro
poeta de segunda,
prescindible, cercana,
(cerca de las raíces y las penas)
empapada de lluvia,
embadurnada en barro,
insegura, incostante,imperceptible,
arrancando a pedazos
mis vísceras más hondas,
dispuesta a consumirme en la palabra
a arder, si es necesario.
Me doblo como un junco,me enderezo,
busco el abrazo tibio de los míos
y huyo de palmaditas
falsas e innecesarias,
o de besos al aire,
oscuramente huidizos.
Amo a los que me aman,
quiero a los que me quieren
con todas las entrañas que hagan falta...
No odio a los que me odian,
(es demasiado esfuerzo)
simplemente procuro
no estar en su diana.
Yo sé bien lo que soy,
y no me llamo a engaños,
sé lo que me conmueve
y lo que me incomoda,
y lo que no tolero,
y lo que me mantiene indiferente.
Acepto mi contrato con la vida,
los términos son siempre irrevocables:
yo respiro, habito entre mis límites,
me resguardo,si puedo, en las tormentas,
doy amor, lo recibo, me equivoco,
pido perdón, perdono,
y contemplo ,cuando se van las nieves,
los cerezos en flor...
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miércoles, 6 de abril de 2011
Otro año más...
No sé venderme, doy todo por nada.
Definitivamente
me rindo al oleaje.
Lo que he ganado lo llevo conmigo
( buenos amigos, cálidos abrazos,
risas al viento,
y buenos lectores)
Lo que he perdido apenas me interesa-
y el dolor cicatriza paso a paso...
Es así, nada más.
Soy cuanto he dado.
En la balanza peso lo vivido,
lo no vivido, lo que me quitaron...
y el amor siempre vence en su grandeza.
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"Los papeles de Claudia" cumplen tres años. Me parece mentira todo lo bueno que me han traído.Gracias a todos los que me habéis leído y los que aún me leéis y a los buenísimos amigos que me han proporcionado estos "papeles"..., y a la gente que apostó por mí y me ha dado la oportunidad de seguir mejorando cada día con nuevos proyectos.Gracias a los que me dijistéis adelante cuando esto no parecía merecer la pena, y a los que me reconocisteis en esta inmensa marea de la red y decidisteis quedaros conmigo. Gracias, por otro año más...
viernes, 11 de febrero de 2011
Endémica tristeza
Mi vida es una extraña sucesión de derrotas,
un camino de escombros poblado de silencios.
Hundo mis pies descalzos
en el oscuro barro
donde habitan los sueños imposibles.
Estar triste es un acto de cordura,
Yo no puedo por menos que estar triste.
Estoy triste. Lo asumo.
Mi endémica tristeza se viste de alegría
para salir al mundo.
Y la gente la mira desde sus ojos huecos
aceptando el engaño.
Todos quieren creer que venció la alegría.
La tristeza sonríe, y así encara la vida
porque sin alegría
la vida es sólo un páramo, desolado, terrible.
Nadie la reconoce, su disfraz es perfecto.
Ella está acostumbrada , hasta en eso..., a perder.
un camino de escombros poblado de silencios.
Hundo mis pies descalzos
en el oscuro barro
donde habitan los sueños imposibles.
Estar triste es un acto de cordura,
Yo no puedo por menos que estar triste.
Estoy triste. Lo asumo.
Mi endémica tristeza se viste de alegría
para salir al mundo.
Y la gente la mira desde sus ojos huecos
aceptando el engaño.
Todos quieren creer que venció la alegría.
La tristeza sonríe, y así encara la vida
porque sin alegría
la vida es sólo un páramo, desolado, terrible.
Nadie la reconoce, su disfraz es perfecto.
Ella está acostumbrada , hasta en eso..., a perder.
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lunes, 13 de diciembre de 2010
"...irreparabile fugit"
Hubo un tiempo de amor que ya no es mío,
un tiempo que se fue y ahora reclamo...
Hubo un tiempo de luz y de belleza,
un tiempo de promesas y esperanzas ,
un tiempo de ternura y hojas secas,
un tiempo que no está, y me pertenece.
Hubo un tiempo de amor, estoy segura.
Y la vida era amable y generosa,
y se nos daba así, como si nada.
un tiempo que se fue y ahora reclamo...
Hubo un tiempo de luz y de belleza,
un tiempo de promesas y esperanzas ,
un tiempo de ternura y hojas secas,
un tiempo que no está, y me pertenece.
Hubo un tiempo de amor, estoy segura.
Y la vida era amable y generosa,
y se nos daba así, como si nada.
jueves, 21 de octubre de 2010
Variaciones de un poema a dos tiempos.
A todos los que han dejado en mi vida tardes para recordar....
(I)
Hay tardes que se instalan en el alma
porque ese es su lugar definitivo,
y momentos felices y perfectos
grabados para siempre en la memoria.
Hay veces que la vida nos sonríe,
y nos regala a penas un instante
de gozo memorable, irrepetible...
(II)
Hay un tiempo de luz
que ilumina el silencio,
y dota de sentido a lo que somos,
al profundo y mortal desasosiego
de no encontrar respuestas a los signos
que acotan, para siempre, las incógnitas.
(I)
Hay tardes que se instalan en el alma
porque ese es su lugar definitivo,
y momentos felices y perfectos
grabados para siempre en la memoria.
Hay veces que la vida nos sonríe,
y nos regala a penas un instante
de gozo memorable, irrepetible...
(II)
Hay un tiempo de luz
que ilumina el silencio,
y dota de sentido a lo que somos,
al profundo y mortal desasosiego
de no encontrar respuestas a los signos
que acotan, para siempre, las incógnitas.
lunes, 30 de agosto de 2010
Decir adiós,
dejar atrás aquello que hemos sido,
cerrar la puerta,
aceptar lo ya dado,
y llevarse enredados los recuerdos
en la voraz madeja de la vida.
Decir adiós,
porque la vida empuja
sin pudor ni mesura,
embriagada de sed,
con su mortal perfume,
dulce, frío, distante, abandonado.
Saber marchar,
llevarnos lo que somos
y asumir que nos queda la memoria,
el hueco que dejamos.
Porque somos en tanto nos recuerdan.
Y eso es lo más cercano,
lo que más se parece,
a vivir para siempre.
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dejar atrás aquello que hemos sido,
cerrar la puerta,
aceptar lo ya dado,
y llevarse enredados los recuerdos
en la voraz madeja de la vida.
Decir adiós,
porque la vida empuja
sin pudor ni mesura,
embriagada de sed,
con su mortal perfume,
dulce, frío, distante, abandonado.
Saber marchar,
llevarnos lo que somos
y asumir que nos queda la memoria,
el hueco que dejamos.
Porque somos en tanto nos recuerdan.
Y eso es lo más cercano,
lo que más se parece,
a vivir para siempre.
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miércoles, 30 de junio de 2010
Definitivamente la vida no era esto.
La soñamos distinta,
cubierta de claveles y palabras,
de vuelos imposibles
y abrazos indefensos.
La imaginamos siempre
vestida de domingo,
displicente, dispuesta, generosa.
Pero nunca nos dio lo que esperábamos,
no se puso jamás de nuestra parte,
nos dejó a la deriva,
con los huesos gastados y desnudos,
sin cobijo para la incertidumbre.
La soñamos distinta,
cubierta de claveles y palabras,
de vuelos imposibles
y abrazos indefensos.
La imaginamos siempre
vestida de domingo,
displicente, dispuesta, generosa.
Pero nunca nos dio lo que esperábamos,
no se puso jamás de nuestra parte,
nos dejó a la deriva,
con los huesos gastados y desnudos,
sin cobijo para la incertidumbre.
martes, 12 de enero de 2010
Cómo seguir

¿Cómo seguir ahora
cuando la vida empuja
sin dejarme respiro?
¿Cómo no abandonar,
cómo no resistirse
al empuje brutal,
a la ceguera loca
de caminar sin rumbo?
¿Y cómo no ceder a la derrota?
¿Y cómo no callar si todos hablan?
¿y cómo no gritar en el silencio?
Pero la vida sigue, el tiempo pasa,
y aquellos que una vez amamos tanto
se han ido para siempre.
Sólo quedan sus sombras, sus recuerdos
la memoria de luz
de lo que un día fueron.
¿Y quedará mi luz,
mi sombra, mi memoria
en aquellos que ahora creen amarme,
cuando yo ya no esté?
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cuando la vida empuja
sin dejarme respiro?
¿Cómo no abandonar,
cómo no resistirse
al empuje brutal,
a la ceguera loca
de caminar sin rumbo?
¿Y cómo no ceder a la derrota?
¿Y cómo no callar si todos hablan?
¿y cómo no gritar en el silencio?
Pero la vida sigue, el tiempo pasa,
y aquellos que una vez amamos tanto
se han ido para siempre.
Sólo quedan sus sombras, sus recuerdos
la memoria de luz
de lo que un día fueron.
¿Y quedará mi luz,
mi sombra, mi memoria
en aquellos que ahora creen amarme,
cuando yo ya no esté?
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miércoles, 4 de marzo de 2009
LA INFANCIA

La infancia es el refugio,
el lugar donde habitan los recuerdos,
el sitio al que volvemos
cuando ya nada queda,
esperando encontrar algún rescoldo.
La infancia sabe a dulces,
a membrillo con queso, a chocolate...
Huele al aroma tibio de mi abuela.
Tiene el tacto de nieve
de las hermosas manos de mi madre.
Pero también, a veces,
es un rincón oscuro, inaprensible.
Confusión, extrañeza,
afán, desasosiego.
Un deseo de crecer rápidamente
y de jugar al juego de la vida
quemando vorazmente las etapas .
La infancia se quedó,
definitivamente inacabada,
en el recodo de un camino viejo
que ya no hemos de andar.
Y la sombra del niño que un día fuimos
se va difuminando, lentamente,
en las brumas de un lienzo.
Sfumatto mortal de la memoria
que irá borrando el tiempo.
jueves, 8 de enero de 2009

A pesar del dolor, la vida sigue
y se empeña en brotar por donde pasa
imponiendo su ritmo a cuanto ocurre.
Y en los campos quemados
vuelve a crecer el trigo,
y los hombres se abrazan
después de la batalla.
A pesar del dolor, la luz irrumpe,
y nada puede haber que se lo impida:
se cuela por los juncos,
por las persianas rotas,
por los huecos abiertos,
y por la cicatrices.
A pesar del dolor, todos seguimos
porque la lluvia pasa y el sol sale,
y decide brillar a su manera
sin preguntar si estamos preparados
para asumir, de golpe, la belleza.
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